Cinco milagrosas palabras de un hombre que vi agonizar - Marco Vinicio Aragonés
Fotograma de El Árbol de la Vida, Terrence Malick, 2011. Hace poco vino a mi memoria un suceso que vi años atrás. Una noche de 2013, cruzando la convulsa ciudad de San José, fui testigo de los últimos minutos de vida de una persona. Era un hombre de unos 50 años que, según supe por otros testigos de la escena, fue apuñalado por un delincuente en un intento por quitarle su teléfono celular. Al hombre lo hirieron en el abdomen, la herida era bastante profunda y de ella emanaba una cantidad de sangre como nunca había visto en mi vida. Yo, que no acostumbro a ser un mirón de sucesos para evitar ahogar a la pobre víctima en un tumulto de gente, esa noche, sin embargo, sentí una extraña curiosidad que me llevó a abrirme paso y acercarme casi hasta los pies del moribundo. Un joven sentado tras su espalda lo sostenía desde la cintura y le prestaba su hombro como reposo a su cabeza. Entonces, sucedió lo que da origen a este pequeño texto: El hombre pron...